martes, 21 de julio de 2009

EVASIÓN O VICTORIA (VICTORY!)



En agosto de 1942, ocho jugadores del Dinamo y tres del Lokomotiv se enfrentaron a un equipo del ejército nazi en Kiev. Ganaron 5-3. Pocos días después, varios de ellos murieron torturados y asesinados como represalia.

Juanma Trueba (Diario As)

Hay quien opina que John Huston se inspiró en este acontecimiento para hacer esta película, para mí, estupenda.

Por un lado, cumple con las características de la mayoría de las películas dedicadas a eventos deportivos. Primero la puesta en escena, el desafío. Luego la preparación, en la que los personajes sufren para superarse a sí mismos. Y, al final, el encuentro.

Normalmente este tipo de películas aumenta en emoción a medida que pasan los minutos, alcanzando su punto álgido al final.

Pero es que en este caso, hay que sumar la tensión de los intentos de fuga, o de la vida en un campo de prisioneros nazis.

Las escenas cotidianas del campo, así como la preparación de las fugas, nos recuerdan a La gran evasión, pongo por caso. Incluso cuando Huch (Stallone) tiene que fugarse y regresar después al campo de concentración, me viene a la cabeza una escena similar de Steve Mc queen en esa película.

Michael Caine, junto con el actor alemán Max von Sydow, llevan el peso interpretativo del film, aunque Stallone (todos sabéis que me encanta), está bastante bien. Incluso hace su gracia intentando, pobremente jugar al fútbol para que le admitan en el equipo.

Además de todo esto, se añade que los jugadores que componían el equipo aliado eran auténticos jugadores de fútbol. No sólo el Rey Pelé, sólo por ver su chilena ya vale la pena la película, sino que Bobby Moore, por ejemplo fue estrella de la selección de Inglaterra, campeona del mundo en 1966. Osvaldo Ardiles, jugador argentino que estuvo en varios equipos de la Premier League, le hace un sombrero a un contrincante alemán, que es reproducido en cámara lenta. Paul Van Himst, Casimires Deyna, Mike Summersbee, que seguro que los aficionados ingleses lo conocerán, o Alvaar Thorensen, Co Prins, que creo jugaba en el Ajax, etc.

VICTORY! es el título original. Aquí en España lo cambiaron a EVASIÓN O VICTORIA, porque el distribuidor español sabe más que todo el equipo productivo, incluido sabía más que John Huston, por lo que decidió cambiarlo.

Es totalmente recomendable, con la que yo, particularmente, me lo paso en grande cada vez que la veo.


MANOLO

LA ESENCIA DEL FÚTBOL

Era el año 1984. Yo estaba haciendo la “mili” en la Marina. Desde hacía semanas, realizábamos unas maniobras conjuntas con otros barcos de la OTAN, dirigidas, como no, por la Armada de los USA. Pero, se presentaba ante nosotros un grave dilema: Pronto se disputaría la final de la Eurocopa entra Francia y España. Prometía ser un partido emocionante y nadie se lo quería perder. Ya no solo los españoles y los franceses, sino que, entre nosotros había barcos ingleses, italianos o alemanes.

Por todos es sabida la afición al fútbol que tienen en estos países. Y, desde los comandantes de los diferentes barcos, hasta el último marinero raso, deseaban ver ese partido.

Así que, a propuesta de los mandos de las diferentes flotas, se pidió permiso al alto almirantazgo para suspender, momentáneamente las maniobras, mientras durase el partido. Petición autorizada, ante el estupor de los americanos, que no se lo podían creer.

Así que, cada barco echó eL ancla cerca de alguna costa donde llegase la señal. Nosotros vimos el partido a través de la RAI italiana.

Otro caso. Una de las veces que estuve en el hospital, en la planta de cirugía.

Esta planta era una de las más penosas. Muchas personas allí estaban confinadas a la cama, entre tubos, y vías de suero. La mayoría de ellos no podían ni cambiar de postura sin ayuda. Durante el día todo eran tristes lamentos de dolor.

Esa noche había partido. Jugaba el Barça contra el Sevilla y prometía ser un partido emocionante.

En un momento del partido, el Barça marcó un gol. En la planta pudo oírse, unánimemente la exclamación de júbilo ante el tanto conseguido por su equipo.

Aquellas mismas personas, que apenas podían moverse, pudieron olvidarse por unos 90 minutos, de sus penas. Y manifestaron su alegría o descontento, incluso a través de alguna máscara de oxígeno.

Esta es la esencia del fútbol. Mas allá de los Kakás o los Messis de turno. Por encima de los millones que los diferentes ricachones busca famas se gasten en fichar a la estrella del momento.

El fútbol es como es por los aficionados que, partido tras partido, van a ver a su equipo, con la bufanda al cuello. Que salen a la calle cuando gana algo, o que llora cuando pierde.

Es la discusión del lunes en el trabajo. Que si fue penalti, que si fue fuera de juego…

Creo que los máximos responsables de este espectáculo y los medios de comunicación, deberían tomar buena cuenta de todo esto, porque si siguen por donde van, podrían cargarse la verdadera esencia del fútbol, que no es otra que la del aficionado.
MANOLO